¡Date prisa!

Vivimos en un mundo competitivo donde las cosas nos exigen que “sean para ayer”. El estrés es el pan de cada día en esta sociedad, las demandas en el trabajo, los plazos a vencer, las cuentas a pagar, los estudios por seguir y el bombardeo de la publicidad en nuestros celulares, correos, televisión, radio y prensa con mensaje como: “Apura que se acaba”, “Correo que vuela”, “¿Vas a ser el último en enterarte?” hacen que estemos en constante ansiedad y sin querer involucramos a nuestros hijos en esta tensión

Uno de los momentos donde se ve reflejado la ansiedad es a la hora de ir colegio, frases como “apura, toma el desayuno”, “rápido que la movilidad te deja”, “debes ser más rápido”, “la hora nos gana” hace que en nuestros hijos se produzca un bloqueo, una sensación de incompetencia e inseguridad y es entonces cuando incoherentemente nos enfadamos con ellos porque se vuelven lentos y dubitativos.

 

Prisa y patrones de pensamiento

Estas exigencias desarrollan en ellos unos patrones de pensamiento epidérmicos, que no se basan en la reflexión, en los detalles, en la analítica. Son patrones de improvisación que tienen poco de deductivo o inductivo; de creativo o divergente. Son patrones que buscan excusas y culpables; no responsabilidad y soluciones.

 

La improvisación, la flexibilidad o actuar por instinto no tienen que ver nada con las prisas. Nuestros hijos pueden estar capacitados para actuar ante los imprevistos sin necesidad de aprender “en modo prisa”.

 

De hecho, para llegar a la flexibilidad cognitiva hay que “amueblar” bien la cabeza de nuestros hijos, ayudarles a planificar y prever consecuencias. Hay que darles tiempo para pensar y responder.

 

Entrenar para las prisas

  • Cuando haya prisa, involucra a tu hijo en la búsqueda de soluciones, acá algunos consejos

Colocándote a la altura de tu hijo y buscando establecer contacto visual con él, le refieres lo siguiente: escúchame por favor; te voy a decir algo que quizás no te guste, hoy solo hay tiempo de realizar una actividad, tú escoge cual prefieres, ¿ir al parque o jugar en casa?

 

  • Hoy vamos atrasados porque hemos ido al médico. No podremos ir al parque, pero te puedo contar un cuento o jugar un ratito más en la bañera. ¿Qué eliges? Es importante que lo pienses antes de contestar porque es lo que vamos a hacer.

 

  • Estas llegando tarde al colegio y yo tarde al trabajo. ¿Por qué crees que sucede eso? – a veces nos levantamos tarde y te demoras mucho en alistarte. A partir de hoy eso no sucederá. ¿Qué crees que podemos hacer para lograrlo?, busquemos una solución.

 

Nuestros hijos no pueden llevar el ritmo de un adulto, es su momento de preparación, de formación y aprendizaje. No olvidemos esto para minimizar el efecto negativo de las prisas que, si bien es difícil eliminarlas, sí es posible controlarlas para que sean estimulantes y no bloqueadoras.

Categories:   Consejos

Comments